Inicio Nacional Pensiones y transparencia: Feijóo, Vox e Inda

Pensiones y transparencia: Feijóo, Vox e Inda

0
1
Cinco ciudadanos observan un atril vacío con el micrófono silenciado y un calendario que destaca el 29 de noviembre, como símbolo del silencio electoral.

Pensiones y transparencia: callar hasta después de votar

Pedir el voto exige explicar qué se pretende hacer con él. En esta polémica sobre pensiones y transparencia, me preocupa la facilidad con la que se pasa de anunciar cambios importantes a ofrecer garantías generales, dejando las preguntas decisivas sin responder. La ciudadanía merece conocer las propuestas mientras conserva la posibilidad de aceptarlas o rechazarlas.

En este blog ya abordé el fondo del sistema en Pensiones públicas: ¿quiebra real o alarmismo?. Aquí quiero detenerme en la conducta de quienes aspiran a gobernar: qué dicen, cómo explican sus palabras y cuánto respeto muestran hacia el criterio de sus electores.

Feijóo: del sacrificio a la explicación pendiente

El 10 de octubre, Alberto Núñez Feijóo prometió «un Gobierno que os pida sacrificio». Al día siguiente, el PP explicó que se refería al esfuerzo cotidiano de los ciudadanos y a que ese esfuerzo volvería a tener recompensa. Ester Muñoz negó que estuviera anunciando recortes. La información de RTVE recoge tanto la declaración como esa respuesta.

Esa aclaración debe reconocerse. Atribuir a la frase un recorte concreto de pensiones que Feijóo no anunció debilitaría cualquier crítica.

Ahora bien, la explicación también merece ser examinada. Pedir sacrificios desde un futuro Gobierno y prometer que el esfuerzo personal será recompensado son mensajes distintos. Uno anuncia una exigencia; el otro ofrece una expectativa. El candidato debería aclarar cómo encajan y qué decisiones los acompañan.

Quien escucha tiene derecho a saber si está ante una apelación retórica a la superación personal o ante el anuncio de medidas que afectarán a su vida. Esa precisión forma parte de la responsabilidad de pedir confianza.

Declaraciones de Feijóo, Figaredo y Ester Muñoz sobre sacrificios y pensiones, junto con las aclaraciones del PP y la pregunta sobre qué cambios propone cada partido.

Qué dicen PP y Vox sobre las pensiones

Figaredo fue más explícito. En una entrevista publicada por El Debate el 4 de octubre, afirmó: «El sistema de pensiones es un zombi. Lo han quebrado». Además, defendió un modelo mixto que combinase reparto y capitalización individual.

Por su parte, Ester Muñoz advirtió de que el modelo iba a colapsar y utilizó la expresión «va a petar». Durante esos días convivieron sus advertencias con las garantías de Feijóo sobre la continuidad del sistema público y su revalorización. La portavoz también matizó su posición y reafirmó la apuesta del PP por un sistema público. RTVE documentó ambos planteamientos.

Reformar un sistema y garantizar su continuidad pueden ser objetivos compatibles. Precisamente por eso, hace falta explicar qué se quiere modificar. El 15 de octubre, Feijóo reiteró desde Bruselas su compromiso con la actualización según el IPC y con la viabilidad del modelo, pero no concretó en aquella comparecencia el contenido de una posible reforma. elpais.com

Cuatro ciudadanos escuchan una explicación junto a tres exigencias de transparencia: conocer qué se quiere cambiar, qué se garantiza y qué sigue en estudio.

Las garantías necesitan contenido

En Vox, Pepa Millán mantuvo que el sistema no funciona y que no descartan opciones, mientras Abascal aseguraba que las pensiones se pagarían. Sus declaraciones conservaron abierta la cuestión del modelo. cadenaser.com

Hay diferencias entre ambos partidos y deben respetarse. La propuesta de Figaredo pertenece a Vox; atribuírsela automáticamente al PP sería incorrecto. Sin embargo, a los dos se les puede exigir que expliquen qué significan sus compromisos.

Una garantía genérica tranquiliza, pero deja demasiado espacio a decisiones que el elector todavía desconoce. Si se propone cambiar algo importante, corresponde identificarlo. Si existen alternativas en estudio, hay que distinguirlas de las decisiones ya asumidas.

Los dirigentes pueden matizar sus palabras y revisar sus posiciones. Esa posibilidad exige explicar qué mantienen, qué corrigen y por qué. El público merece algo más que interpretar titulares sucesivos para deducir el programa al que le piden prestar apoyo.

Pensiones y transparencia: también deben respeto a los suyos

La falta de concreción perjudica especialmente a quienes confían en esos partidos. Sus votantes tienen derecho a conocer las propuestas con la misma precisión que quienes piensan rechazarlas. La afinidad política nunca debería convertirse en una obligación de aceptar cualquier explicación.

Una persona puede compartir buena parte de un programa y discrepar de una medida decisiva. Puede apreciar a un candidato y cambiar de opinión al conocer sus planes. Respetar esa libertad implica aceptar que una explicación clara puede costar votos.

Ese es el compromiso democrático que echo en falta cuando la conversación se reduce a cómo evitar un tropiezo electoral. La preocupación por ganar no puede desplazar la obligación de explicar para qué se quiere gobernar.

Y cuanto más próximas están las urnas, mayor resulta esa obligación. Es entonces cuando los ciudadanos podemos comparar las alternativas. Trasladar una discusión relevante a después de las elecciones limita nuestra capacidad de decidir con conocimiento.

Micrófono silenciado y calendario del 29 de noviembre acompañan la declaración de Eduardo Inda aconsejando aplazar el debate sobre pensiones hasta después de las elecciones.

Eduardo Inda y el consejo de callar

La intervención de Eduardo Inda en Horizonte, el 14 de octubre, llevó este problema a una expresión especialmente descarnada. Recomendó al PP dejar de hablar de pensiones hasta después de las elecciones del 29 de noviembre. Incluso OKDIARIO recogió el consejo de su director. okdiario.com

Entre sus palabras hubo una frase reveladora:

«Tienes que ser franco hace ocho meses, pero ahora cállate con las pensiones».

La crónica de Vertele sobre su intervención recoge el contexto de una recomendación orientada a evitar perjuicios electorales al partido.

Inda no es portavoz del PP y sus palabras no prueban un plan reservado de esa formación. Pero el consejo que dio sí puede juzgarse: propuso aplazar una conversación importante hasta que los ciudadanos ya hubieran votado.

Un periodista puede defender sus preferencias ideológicas. En aquella intervención, sin embargo, actuó como asesor de campaña: aconsejó cómo proteger las posibilidades electorales de un partido, aun a costa de posponer el debate que interesaba a su audiencia.

Eso expresa una consideración muy pobre hacia el público, incluidos quienes comparten sus posiciones. Se les pide confianza mientras se recomienda reservar para más adelante una discusión que podría modificarla. La franqueza queda subordinada al calendario electoral.

Quien pide gobernar debe aceptar que sus propuestas se examinen antes de votar. Y quien informa debería ayudar a ese examen. Aconsejar silencio hasta el día siguiente de las elecciones supone admitir que el criterio informado del ciudadano puede resultar un estorbo, sobre todo hablando de pensiones y transparencia.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí