Por qué la Audiencia Nacional ha inadmitido la querella contra Zapatero
La justicia, cuando actúa con el rigor que le es propio, sirve como el último baluarte contra la instrumentalización política del sistema judicial. En una resolución que devuelve la sensatez al debate público, la Audiencia Nacional ha inadmitido a trámite la querella contra el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. Este episodio no solo es una victoria para el Estado de derecho, sino una lección sobre los límites de la «política de juzgado» que ciertos sectores intentan imponer en España.
El origen de la denuncia: ¿Justicia o estrategia de desgaste?
La querella fue interpuesta a principios de enero de 2026 por la asociación Hazte Oír, organización conocida por su activismo ultraconservador. El texto acusaba al expresidente de delitos de extrema gravedad: tráfico de drogas, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal.
La tesis de los precursores se basaba en la mediación de Zapatero en la crisis de Venezuela, sugiriendo que su rol diplomático no era tal, sino una «colaboración necesaria» con el régimen de Nicolás Maduro para sostener estructuras ilícitas. Lo que se buscaba era, en esencia, la criminalización de la acción diplomática y, de paso, un golpe mediático contra el referente del progresismo español.
La resolución judicial: Hechos frente a conjeturas
El magistrado Antonio Piña, en sintonía con el criterio de la Fiscalía Antidroga, ha sido tajante en su auto de inadmisión. La justicia ha recordado que una querella penal no puede alimentarse de «creencias populares» o simples recortes de prensa generalista.

Puntos clave de la decisión:
- Ausencia de indicios racionales: El juez subraya que no se ha aportado un solo dato real que vincule al expresidente con el narcotráfico o el blanqueo.
- Confusión de roles: La resolución distingue claramente entre la actividad política o mediadora y la comisión de delitos. Mantener relaciones con un gobierno extranjero no implica participar de sus supuestos ilícitos.
- Inexistencia de beneficio económico: No hay constancia de que Zapatero haya percibido fondos del gobierno venezolano, desmontando la acusación de enriquecimiento ilícito.
Análisis sociopolítico: La diplomacia de la paz vs. la crispación
Desde una perspectiva progresista, este caso pone de manifiesto la urgencia de proteger la resolución pacífica de conflictos. Zapatero ha defendido su papel como mediador basándose en la necesidad de diálogo para evitar el colapso humanitario en Venezuela. Mientras sus detractores ven «complicidad», el análisis riguroso ve realismo político y defensa de los derechos humanos mediante la diplomacia, no mediante la confrontación bélica o las sanciones que asfixian a la población civil.
Además, este tipo de denuncias espurias distraen el foco de los desafíos sistémicos que realmente nos ocupan en 2026, como la transición energética y la lucha contra el cambio climático, que deberían ser el eje central de cualquier agenda nacional responsable.
Conclusiones: El valor de la verdad jurídica
La conclusión razonable de este hecho es que estamos ante un nuevo intento de lawfare o judicialización de la política. Cuando la política se traslada a los tribunales sin pruebas, el sistema se resiente.
La Audiencia Nacional ha recordado que:
- La mediación internacional es una herramienta legítima de la política exterior.
- La justicia no está para dar cauce a «deducciones infundadas».
- La democracia exige respeto a la presunción de inocencia y a la dignidad de quienes sirven al Estado.
















