Mercadillo de Candelaria: una rehabilitación para modernizar un espacio de producto local
El Mercadillo de Candelaria es mucho más que un lugar donde comprar frutas, verduras o productos de proximidad. Es una pequeña infraestructura social, económica y comunitaria. Allí se encuentran quienes producen, quienes compran y quienes quieren mantener una relación más directa con el alimento, el territorio y la economía local. Por eso, cualquier actuación sobre este espacio merece ser explicada con calma, sin convertirla en un simple anuncio de obra ni en una discusión política apresurada.
El Ayuntamiento de Candelaria ha impulsado el proyecto de rehabilitación del Mercado del Agricultor, situado en la Avenida de la Constitución número 3, dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, financiado por la Unión Europea a través de los fondos NextGenerationEU. La actuación forma parte del PSTD Candelaria Viva, en el eje dedicado a la transición verde y sostenible, y se tramita como contrato de obras mediante procedimiento abierto y tramitación urgente. El gasto aprobado asciende a 706.908,06 euros.
Qué se pretende hacer en el mercado
La actuación busca rehabilitar y acondicionar el edificio existente del Mercado del Agricultor. No estamos ante la construcción de un nuevo equipamiento desde cero. Estamos ante una intervención sobre un espacio municipal ya existente, con una finalidad clara. Mejorar sus condiciones de uso, actualizar sus instalaciones y dotarlo de elementos vinculados a la eficiencia energética, la seguridad y la economía circular.
La memoria del proyecto describe el edificio como un mercado municipal destinado a la exposición y venta de productos agrícolas. También recoge la existencia de almacén para usuarios, armario de almacenaje, aseo adaptado y varios accesos a distinta cota, uno de ellos accesible. Las estancias se organizan bajo una gran cubierta sostenida por estructura metálica ligera.
Esta descripción permite entender el sentido de la obra. La reforma no solo pretende mejorar la imagen exterior del mercadillo. También busca actuar sobre elementos funcionales. Cubierta, pavimentos, accesos, instalaciones, iluminación, saneamiento, protección contra incendios, dotación eléctrica, recarga de vehículo eléctrico, autoconsumo fotovoltaico y gestión de residuos orgánicos.
Un proyecto ligado al producto local y la economía circular
La memoria justificativa sitúa la actuación dentro de unos objetivos bastante concretos. Entre ellos aparecen el fomento de la comercialización de productos locales y de kilómetro cero. La reducción de emisiones mediante cadenas logísticas más cortas y la promoción de la economía circular. Es una formulación coherente con la naturaleza de un mercado agrícola, porque el producto de proximidad no solo tiene valor económico, sino también ambiental y territorial.
Comprar producto local reduce intermediaciones, acerca al consumidor a quien produce y ayuda a mantener actividad agraria en el municipio o en su entorno insular. Desde esa perspectiva, rehabilitar un mercado de estas características puede tener sentido si mejora la capacidad del espacio para cumplir esa función. La clave no está únicamente en renovar una cubierta o colocar nuevas instalaciones. La clave está en reforzar el papel del mercadillo como punto estable de comercialización, encuentro y consumo responsable.
Dentro de esa lógica aparece también la planta de compostaje. La memoria de contratación señala como resultado previsto la instalación de una planta de compostaje y menciona como indicador la capacidad de producción de dicha planta. En un mercado agrícola, esta medida tiene una lectura sencilla: parte de los restos orgánicos generados por la actividad pueden dejar de ser considerados solo residuos y pasar a integrarse en un ciclo de aprovechamiento.

La mejora constructiva: cubierta, pavimentos y espacios interiores
Uno de los elementos centrales del proyecto es la mejora de la cubierta. El documento técnico contempla una cubierta tipo Deck con fijación mecánica, aislamiento térmico e impermeabilización bicapa. Esta solución busca proteger el espacio, mejorar su comportamiento frente a la lluvia y contribuir a unas condiciones de uso más adecuadas.
La cubierta es especialmente importante en un mercado de estas características. Un espacio de venta abierto, expuesto al tránsito de usuarios y condicionado por la cercanía al litoral necesita una protección eficaz frente al sol, la humedad, el viento y la lluvia. La documentación técnica menciona, además, la proximidad al mar como un factor relevante para la durabilidad del edificio, lo que obliga a prestar atención al mantenimiento de los elementos constructivos e instalaciones.
También se interviene en pavimentos y soleras. En la medición del proyecto aparecen superficies vinculadas al mercado, accesos, cuarto de limpieza, aseo adaptado, instalaciones, almacén logístico y cuarto de compostaje. El presupuesto recoge, entre otras partidas, pavimento de gres porcelánico clase 3 y solera armada sobre capa de piedra y hormigón.
Estos detalles pueden parecer menores, pero no lo son. En un espacio público de venta alimentaria, el pavimento debe ser resistente, seguro, fácil de limpiar y adecuado para el tránsito de personas y mercancías. La seguridad frente a resbalones, la accesibilidad y la comodidad de uso dependen muchas veces de decisiones constructivas que pasan desapercibidas cuando la obra está terminada.
Instalación eléctrica: seguridad y actualización del suministro
La reforma incluye un proyecto específico de instalación eléctrica en baja tensión. El documento eléctrico señala que se pretende implementar y poner en marcha la instalación interior del mercado, incorporar un punto de recarga para vehículos eléctricos de 22 kW, instalar una planta fotovoltaica en cubierta de 11,04 kWp y estudiar las instalaciones de protección contra incendios y la seguridad pasiva de la estructura metálica.
El objetivo declarado de esta parte del proyecto es preservar la seguridad de las personas y los bienes, asegurar el funcionamiento normal de las instalaciones, prevenir perturbaciones en otros servicios y contribuir a la fiabilidad técnica y a la eficiencia económica. Se trata, por tanto, de una intervención importante para adaptar el mercado a unas condiciones de funcionamiento más actuales.
El documento eléctrico considera el mercado como local de pública concurrencia, al encajar en la categoría de establecimiento comercial conforme al Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión. Esto implica requisitos específicos, porque no es lo mismo una instalación privada de uso limitado que un espacio municipal abierto al público. La potencia instalada prevista es de 30.208,90 W, aunque la instalación de enlace se dimensiona con una previsión de 37,31 kW, al ser la potencia superior considerada en el cálculo.
Autoconsumo fotovoltaico en la cubierta
Uno de los aspectos más interesantes desde el punto de vista energético es la instalación fotovoltaica proyectada. Según la documentación, se prevén 24 paneles de 460 W y un inversor de 10 kW. La potencia pico total será de 11,04 kWp, mientras que la potencia nominal de la instalación será de 10 kW.
La instalación se proyecta en régimen de autoconsumo con compensación de excedentes. Esto significa que una parte de la energía eléctrica consumida por el mercado podrá proceder directamente de la generación solar instalada en su propia cubierta. Cuando exista producción no consumida en el momento, podrá compensarse según el régimen previsto para este tipo de instalaciones.
Conviene explicarlo sin exageraciones. Una fotovoltaica de 10 kW no convierte al mercadillo en una infraestructura autosuficiente ni independiente de la red eléctrica. Sin embargo, sí puede reducir parte del consumo de red, mejorar el balance energético del edificio y dar coherencia práctica a la idea de sostenibilidad. En un equipamiento público, este tipo de actuaciones tienen además un valor pedagógico: muestran que la energía renovable puede integrarse en edificios municipales de uso cotidiano.
La documentación técnica indica que la orientación será sureste, con una inclinación de 15 grados. También explica que esta solución se adopta teniendo en cuenta las condiciones de la parcela, la integración paisajística, el rendimiento, el mantenimiento y la necesidad de evitar una superficie expuesta al viento que pudiera generar problemas estructurales.

Recarga eléctrica y movilidad sostenible
El proyecto incorpora un punto de recarga para vehículo eléctrico de 22 kW. Esta instalación se tramita de forma independiente respecto al suministro principal del mercado, según recoge el proyecto eléctrico.
Su presencia conecta la rehabilitación con la electrificación progresiva de la movilidad. No se trata de una actuación que vaya a transformar por sí sola el modelo de transporte del municipio, pero sí añade una dotación útil a un equipamiento público. En términos prácticos, introduce una infraestructura que puede prestar servicio a usuarios, trabajadores o vehículos vinculados a la actividad municipal, dependiendo de cómo se gestione finalmente.
La movilidad eléctrica necesita puntos de recarga distribuidos, bien ubicados y asociados a espacios de uso real. Por eso, colocar un cargador en un mercado público puede tener sentido si se integra en una estrategia municipal más amplia, ordenada y accesible.
Protección contra incendios y seguridad de uso
La reforma también contempla la protección contra incendios. El proyecto eléctrico incluye esta materia dentro de su alcance, junto con la seguridad pasiva de la estructura metálica. En un espacio abierto al público, con instalaciones eléctricas, luminarias, zonas de almacenamiento y actividad comercial, esta dimensión resulta esencial.
La seguridad no suele ser el aspecto más visible de una obra, pero sí uno de los más importantes. Alumbrado de emergencia, señalización, extintores, condiciones de evacuación, resistencia al fuego y correcta sectorización de riesgos forman parte de la calidad real de un equipamiento. Una rehabilitación bien planteada debe mejorar no solo lo que se ve, sino también aquello que garantiza que el espacio funcione con seguridad.
Fondos europeos y exigencias ambientales
Al estar financiada con fondos NextGenerationEU, la actuación no se limita a ejecutar una obra. Debe cumplir también las exigencias asociadas al principio DNSH, es decir, no causar un perjuicio significativo al medio ambiente. La memoria establece que el adjudicatario deberá presentar una memoria justificativa del cumplimiento de los condicionantes ambientales aplicables, identificar la normativa medioambiental, justificar la etiqueta climática asignada e incluir una evaluación favorable final de adecuación al principio DNSH.
Entre los condicionantes ambientales aparecen cuestiones como mitigación del cambio climático, adaptación climática, uso sostenible del agua, economía circular, prevención de la contaminación y protección de la biodiversidad. También se menciona que, en obras de este tipo, al menos el 70% en peso de los residuos de construcción y demolición no peligrosos debe prepararse para reutilización, reciclaje o recuperación de materiales.
Este punto es relevante porque la sostenibilidad no se demuestra solo con placas solares o con una palabra amable en la memoria. También se acredita en la gestión de residuos, en los materiales utilizados, en la documentación ambiental y en el cumplimiento efectivo de los compromisos vinculados a la financiación europea.
Una oportunidad para reforzar el valor del mercadillo
La rehabilitación del Mercadillo del Agricultor de Candelaria puede ser una oportunidad importante para mejorar un espacio público con valor económico, social y comunitario. Si la actuación se ejecuta bien, permitirá contar con un mercado más cómodo, más seguro, mejor equipado y más coherente con los principios de sostenibilidad que hoy deben guiar cualquier infraestructura municipal.
Esta reforma puede ayudar a dignificar el trabajo de los productores locales, facilitar la compra directa por parte de vecinos y visitantes, mejorar las condiciones de uso del edificio y reforzar la imagen del mercadillo como punto de encuentro entre agricultura, consumo responsable y vida municipal.
Más allá de la obra física, el valor de esta actuación estará en su capacidad para hacer que el mercadillo funcione mejor. Que sea más atractivo, más accesible, más eficiente y más útil para quienes producen, venden y compran. En ese sentido, la inversión puede ser una buena noticia para Candelaria si consigue convertir un equipamiento ya conocido por la ciudadanía en un espacio renovado, sostenible y plenamente integrado en la vida local.
Así se organiza el nuevo Mercadillo del Agricultor
Para entender mejor cómo se distribuirá el espacio tras la rehabilitación, este esquema resume las principales áreas previstas en el proyecto y la función que tendrá cada una dentro del nuevo Mercadillo del Agricultor de Candelaria.
El recinto mantendrá como eje central la zona de mercado, destinada a la exposición y venta de productos agrícolas. A partir de ese espacio principal, la reforma incorpora o mejora áreas de apoyo necesarias para el funcionamiento diario: aseo adaptado, zona de instalaciones, almacén logístico, cuarto de compostaje, accesos diferenciados y rampa de mercancía.
Espacios principales previstos:
- Mercado: zona principal de venta, exposición y atención al público.
- Aseo adaptado: servicio accesible para personas con movilidad reducida.
- Instalaciones: espacio destinado a los equipos técnicos del edificio.
- Almacén logístico: área de apoyo para la actividad diaria del mercado.
- Cuarto de compostaje: zona vinculada a la gestión de restos orgánicos.
- Acceso 1: entrada principal desde el entorno urbano inmediato.
- Acceso 2: acceso complementario para mejorar la circulación interior.
- Acceso 3 adaptado: entrada accesible prevista para facilitar el uso del recinto.
- Rampa de mercancía: elemento de apoyo para la entrada y salida de productos.
El proyecto plantea una organización más clara y funcional del recinto. La zona principal seguirá siendo el espacio de mercado, pero se refuerzan también las áreas de apoyo, la accesibilidad, la logística y la gestión de residuos orgánicos.
En conjunto, la rehabilitación busca que el mercadillo sea un espacio más cómodo, más accesible y mejor preparado para su uso diario por agricultores, vecinos y visitantes.




















