El pleno del Cabildo de Tenerife: acuerdos útiles y deudas pendientes
Un pleno insular no se mide solo por las votaciones que salen adelante. Se mide también por las preguntas que permanecen sin una respuesta convincente. Por los compromisos que siguen sin fecha y por la distancia entre la política que se anuncia y la realidad que perciben quienes viven cada día los problemas.
El pleno del Cabildo de Tenerife celebrado el 26 de junio dejó una imagen bastante reconocible de esta legislatura. Hubo acuerdos amplios y razonables en asuntos donde la institución debía estar a la altura. La protección del personal conductor de TITSA. La defensa de medios aéreos contra incendios. La atención a personas migrantes LGTBI+ en situación de vulnerabilidad o el reconocimiento de las danzas de cintas de Güímar.
Pero también hubo debates que revelaron una carencia más profunda. Tenerife sigue acumulando diagnósticos, estrategias, anuncios y expedientes en tramitación mientras demasiadas soluciones concretas continúan sin llegar al territorio.
Un pleno con acuerdos que merecen ser valorados
Conviene empezar por lo que funcionó. No todo fue confrontación y no todo debe serlo.
El acuerdo institucional para reforzar la seguridad de los conductores y conductoras de TITSA fue uno de los asuntos más relevantes de la sesión. El Cabildo acordó instar al Gobierno de Canarias a avanzar en el reconocimiento de la autoridad administrativa del personal de conducción e inspección. Reforzar la coordinación con los cuerpos de seguridad. Además, garantizar la participación del comité de empresa en cualquier protocolo que afecte a las condiciones laborales, la organización del trabajo o la seguridad.
Es una iniciativa necesaria. Defender el transporte público no puede consistir únicamente en hablar de guaguas, frecuencias o gratuidad. También significa proteger a quienes sostienen el servicio cada día. Muchas veces en condiciones de tensión, sobrecarga y exposición a agresiones o faltas graves de respeto.
También fue positivo el acuerdo institucional para reclamar que Canarias mantenga el avión Air Tractor AT-802 destinado a la lucha contra incendios forestales y que se refuercen los medios aéreos disponibles. La experiencia reciente de Tenerife obliga a tomarse muy en serio la prevención y la capacidad de reacción ante los incendios. No basta con recordar las catástrofes cuando llegan los meses de calor. Hay que dotar de medios estables a un territorio insular, fragmentado y especialmente vulnerable.
Otro acuerdo del Cabildo de Tenerife valioso fue el alcanzado para iniciar el expediente de concesión de la Medalla de Oro de la Isla a las danzas de cintas de Güímar. No se trata de un gesto folclórico menor. La cultura popular, cuando permanece viva, transmitida entre generaciones y vinculada a una comunidad concreta, forma parte de la memoria colectiva de la isla y merece reconocimiento institucional.

Derechos LGTBI+: una mayoría clara frente al discurso del odio
El pleno del Cabildo de Tenerife aprobó, con 26 votos a favor y dos en contra, una enmienda de totalidad para impulsar medidas de atención e inclusión de personas migrantes LGTBI+ en situación de vulnerabilidad.
La importancia de este acuerdo no reside solo en su contenido, sino en el contexto. Las personas migrantes LGTBI+ pueden sufrir una doble o triple vulnerabilidad: por su origen, por su situación administrativa, por la falta de redes de apoyo y por haber huido en algunos casos de países donde su orientación sexual o identidad de género es perseguida.
Tenerife no puede presumir de isla abierta y diversa mientras deja fuera de la red de protección social a quienes más necesitan acompañamiento, información, recursos habitacionales, atención psicológica o asesoramiento jurídico.
La iniciativa aprobada apunta en la dirección correcta: cooperación con entidades sociales, coordinación institucional, formación y refuerzo de recursos ya existentes. No se trata de conceder privilegios a nadie. Se trata de garantizar derechos y de impedir que la vulnerabilidad se convierta en abandono.
El presupuesto: la forma también importa
El pleno aprobó una modificación de crédito de alrededor de diez millones de euros. Entre las partidas destacaron 3,295 millones para crear espacios de sombra en 77 centros educativos del área metropolitana, inversiones hidráulicas, apoyo a clubes deportivos no profesionales, actuaciones en Anaga y recursos para promoción turística.
Las inversiones para mejorar el confort térmico de los centros escolares son especialmente relevantes. En una isla cada vez más expuesta a olas de calor y temperaturas elevadas, proteger a la infancia del sol y mejorar las condiciones de los patios escolares no es un detalle ornamental: es una cuestión de salud, igualdad y adaptación climática.
Sin embargo, la crítica del Grupo Socialista sobre la forma de tramitar estas modificaciones presupuestarias merece atención. La oposición denunció que el expediente inicial partía de una cuantía reducida y terminaba incorporando millones de euros mediante enmiendas posteriores del grupo de gobierno, dificultando el control y la capacidad de propuesta del resto de grupos.
El gobierno del Cabildo de Tenerife defendió que esa diferencia responde a los plazos administrativos y a la necesidad de incorporar actuaciones que aparecen durante el mes. Puede ser una explicación razonable, pero no resuelve la cuestión de fondo: la transparencia presupuestaria no consiste solo en cumplir formalmente los trámites. También exige que todos los grupos dispongan de información suficiente y tiempo real para analizar las partidas, plantear alternativas y fiscalizar el uso de los recursos públicos.

Anaga: el problema no es el diagnóstico, es el calendario
El debate más importante del pleno fue, probablemente, el dedicado a la movilidad en Anaga.
La consejera de Movilidad detalló inversiones en carreteras, apartaderos, cunetas, señalización, estabilización de taludes, vigilancia y refuerzo del transporte público. El Cabildo de Tenerife cifró en 1,8 millones de euros las actuaciones de conservación y seguridad vial previstas para este año y sostuvo que en los últimos tres años se ha incrementado la oferta de transporte público en la zona.
También se presentó una estrategia de movilidad para la Reserva de la Biosfera del Macizo de Anaga, con ocho líneas estratégicas y 24 medidas. Entre ellas figuran aparcamientos disuasorios, sistemas de lanzadera, regulación de accesos, sensores, reservas de estacionamiento, mejora del transporte público y una futura plataforma digital de gestión.
Todo eso tiene sentido. Anaga necesita una política integral, no una sucesión de medidas aisladas. Su singularidad territorial, la presión turística, la estrechez de la red viaria y las necesidades cotidianas de sus habitantes exigen una planificación seria.
Pero una estrategia no es todavía una solución.
El problema
El problema aparece cuando los anuncios avanzan más rápido que las actuaciones. La oposición recordó compromisos anunciados en 2024 sobre la limitación de grandes guaguas turísticas, la creación de aparcamientos disuasorios y medidas de descongestión. El gobierno admitió que varias actuaciones siguen en fase técnica o administrativa: el aparcamiento y las lanzaderas, mejoras en el entorno del Pico del Inglés, nuevas cunetas en la TF-12, la rehabilitación de la TF-134 o la plataforma de reservas.
Ese es el núcleo del debate. No basta con afirmar que se trabaja, ni con presentar un documento de planificación, ni con anunciar que habrá consenso vecinal en septiembre. Los residentes de Taganana, Almáciga, Benijo, Chamorga, Taborno o Las Carboneras necesitan saber qué medida se ejecutará, cuándo estará operativa, qué presupuesto tiene y cómo se evaluará su resultado.
La movilidad sostenible no puede convertirse en una palabra amable para justificar que todo siga pendiente.
Underwater Tenerife: cuando el interés insular no sustituye a la legalidad
Otro de los asuntos relevantes fue la dación de cuenta sobre el proyecto Underwater Tenerife. La Dirección Insular de Proyectos Estratégicos explicó que se ha iniciado el trámite de audiencia al promotor ante una propuesta desfavorable a la aprobación del Proyecto de Interés Insular.
No se trata todavía de una denegación definitiva. El promotor podrá formular alegaciones y el procedimiento deberá continuar. Pero el debate dejó una conclusión clara: declarar inicialmente un proyecto de interés insular no puede servir como atajo para resolver carencias técnicas, ambientales, financieras o urbanísticas.
El Cabildo de Tenerife señaló deficiencias relevantes en la documentación presentada, problemas de viabilidad económica, falta de definición técnica, ausencia de autorizaciones esenciales y una dependencia funcional de actuaciones situadas fuera del ámbito que podía ser objeto del proyecto.
En este punto, la prudencia institucional es una buena noticia. Tenerife necesita inversiones, innovación y proyectos capaces de generar actividad económica. Pero no necesita que el interés público se convierta en una etiqueta disponible para cualquier iniciativa privada con una presentación atractiva.

Memoria democrática: ni silencio ni excusas
La moción socialista para instar al Ayuntamiento de Santa Cruz a cumplir la legislación de memoria democrática y retirar el denominado monumento de Franco fue rechazada por 19 votos contra 10.
El debate volvió a dividir al pleno entre quienes consideran que el monumento representa un símbolo franquista incompatible con una democracia consolidada y quienes defienden que cualquier decisión debe esperar a la conclusión de los procedimientos administrativos y patrimoniales.
La prudencia jurídica es necesaria. Pero la prudencia no puede convertirse en una forma elegante de aplazar indefinidamente una decisión democrática.
La Ley de Memoria Democrática obliga a las administraciones públicas a retirar los elementos que exalten la sublevación militar y la dictadura, salvo que concurran razones artísticas o arquitectónicas protegidas que justifiquen su mantenimiento y exijan una reinterpretación democrática. La norma prevé además un catálogo y un procedimiento específico para decidir cada caso.
Eso exige rigor, garantías y respeto al procedimiento. Pero también exige voluntad política. La memoria democrática no es revancha. Es reconocimiento a las víctimas, defensa de la verdad histórica y compromiso de no repetición.
La política insular debe recuperar el tiempo de Tenerife
El pleno terminó derivando también hacia una moción sobre la política nacional y la convocatoria de elecciones generales. Ese tipo de debates pueden tener legitimidad política, pero deberían ocupar un lugar secundario en una institución que tiene ante sí problemas mucho más inmediatos: vivienda, movilidad, dependencia, desigualdad, emergencias climáticas, empleo juvenil, servicios públicos y cohesión territorial.
Hubo además una pregunta reveladora sobre el programa de turismo social para personas con discapacidad. Un año y medio después de aprobarse una moción institucional para ponerlo en marcha, el Cabildo defendió que sigue trabajando en su diseño. La respuesta puede ser comprensible desde el punto de vista técnico, pero deja una sensación incómoda: demasiadas veces la política insular confunde el proceso con el resultado.
Tenerife necesita instituciones que planifiquen, sí. Pero también que ejecuten, expliquen y rindan cuentas.
El pleno del 26 de junio dejó acuerdos útiles y posiciones defendibles. Pero dejó igualmente una advertencia: la isla no puede vivir indefinidamente entre estrategias, anuncios y expedientes en tramitación. Los vecinos de Anaga, las personas con discapacidad, los trabajadores del transporte público, las familias que esperan servicios y quienes reclaman una memoria democrática merecen algo más que buenas intenciones.
Merecen fechas, recursos, seguimiento público y resultados.



















