La tarde en el Parlamento: cuatro frentes abiertos para el futuro de Canarias
El pleno de la tarde en el Parlamento de Canarias del 24 de junio nos dejó cuatro debates intensos que, más allá de los matices políticos, desnudan las urgencias estructurales y los retos de convivencia democrática que enfrenta nuestro archipiélago. Cuatro temas, cuatro síntomas de una tierra que busca avanzar sin perder su esencia.
1. Empleo público y protección de la infancia: el reto de lo urgente
El proyecto de ley de medidas urgentes para reducir la temporalidad en el empleo público fue el eje central del primer bloque. Con enmiendas aprobadas sobre la Policía Canaria y un régimen transitorio, el debate puso sobre la mesa la necesidad de rejuvenecer y estabilizar la administración, garantizando al mismo tiempo calidad en los servicios públicos.
Pero no fue un debate plácido. Críticas a la tramitación exprés, al abuso de la temporalidad y a los procesos de selección eternos marcaron las intervenciones. A ello se sumó una importante dimensión social: la protección de la infancia frente a los juegos de azar, una lacra silenciosa que comienza a preocupar seriamente.
El consenso fue escaso, pero el diagnóstico es claro: la administración no puede seguir funcionando con parches.
2. Aeropuertos canarios: millones que no despegan
AENA ha anunciado una inversión de más de 1.000 millones de euros hasta 2031, pero el debate fue mucho más amargo que festivo. Las cifras del pasado —330 millones entre 2017 y 2021, y 171 millones para 2022-2026— han dejado cicatrices. Y es que muchos aeropuertos del archipiélago, especialmente en islas menores, siguen ofreciendo servicios que algunos califican como «tercermundistas».
Se alzó la voz desde todas las bancadas para reclamar algo de justicia territorial: más inversiones reales, participación en la gestión y decisiones transparentes. El artículo 161 del Estatuto de Autonomía otorga a Canarias el derecho a estar presente, no solo como espectador.
La propuesta de mirar hacia la cogestión portuaria como modelo abre una puerta a una gestión más democrática, descentralizada y eficaz de nuestra red aeroportuaria.
3. Parque Nacional Marino en El Hierro: ¿conservación o imposición?
Pocas veces se ha sentido tanta tensión entre conservacionismo y soberanía local como en el debate sobre el Parque Nacional Marino propuesto para El Hierro. La iniciativa, impulsada desde Madrid, ha encendido las alarmas de la sociedad herreña, que denuncia exclusión, improvisación y falta de respeto institucional.
El Gobierno de Canarias pidió una verdadera participación en la gestión, revisión de los estudios y compatibilidad con actividades tradicionales como la pesca y el buceo. Porque proteger el mar no puede hacerse contra quienes lo cuidan desde hace siglos.
El consenso es que la sostenibilidad no puede ser impuesta desde un despacho, sino construida colectivamente con las comunidades que habitan los territorios.
4. Cero energético en La Palma: una llamada de emergencia
El 10 de junio, más de 50.000 personas se quedaron sin luz en La Palma. Un cero energético que no fue un accidente, sino la crónica de una obsolescencia anunciada. Motores de 1972, 400.000 horas de funcionamiento y una dependencia fósil que roza el 80% conforman un panorama inaceptable.
El consejero de Transición Ecológica presentó medidas inmediatas, sanciones, y habló de futuro: almacenamiento energético, hidrobombeos, interconexiones y nuevas subestaciones. Pero lo cierto es que la ciudadanía exige certezas, no promesas.
La Palma necesita inversión urgente, una red moderna, energías limpias y sobre todo, coordinación institucional que supere la improvisación y el abandono.
Este pleno vespertino fue mucho más que un trámite legislativo. Fue un recordatorio de que el progreso no puede construirse sin diálogo, sin respeto a lo local y sin planificación a largo plazo. Canarias tiene talento, recursos y compromiso. Lo que necesita es una clase política a la altura de su gente.



















