1. Introducción: El Sociobarómetro como Instrumento de Diagnóstico Social
En el complejo entramado sociopolítico del archipiélago canario, donde las dinámicas económicas globales colisionan con la fragilidad de un territorio fragmentado y ultraperiférico, la disposición de datos rigurosos se convierte en una herramienta indispensable para la acción política transformadora. El Sociobarómetro de Canarias (SbC-8), publicado en noviembre de 2025, no es meramente una recopilación estadística; representa un hito en la toma de conciencia colectiva sobre el estado de la región. Este informe se propone analizar, desde una perspectiva exhaustiva y progresista, los hallazgos de este estudio, desentrañando las tensiones estructurales que el modelo de desarrollo neoliberal ha exacerbado en las islas.
La relevancia de este estudio radica en su capacidad para perforar la superficie de la retórica oficialista —que a menudo se escuda en cifras macroeconómicas de llegadas turísticas y ocupación hotelera— para revelar la realidad material y subjetiva de la clase trabajadora canaria. Al diseccionar estos datos, emergen con claridad las fracturas de un contrato social que, durante décadas, prometió prosperidad a cambio de la explotación intensiva del territorio, una promesa que, a la luz de los resultados de 2025, se revela incumplida para la inmensa mayoría social.
1.1. Marco Institucional y Autoría
La legitimidad del Sociobarómetro emana de su rigurosa filiación académica. El estudio es realizado por el Centro Asociado a la UNED en Gran Canaria, bajo la tutela de la Fundación de Enseñanza Superior a Distancia de Las Palmas de Gran Canaria. Esta ubicación institucional es crucial: al situarse en el ámbito universitario, el barómetro aspira a una neutralidad técnica que, paradójicamente, arroja resultados políticamente explosivos al contrastar empíricamente con los discursos de las élites económicas.
El proyecto, que tiene sus raíces en convenios de cooperación con la Vicepresidencia del Gobierno de Canarias iniciados en 2020, se ha consolidado como un observatorio permanente de la realidad isleña. Su naturaleza periódica permite no solo una fotografía estática, sino la identificación de tendencias evolutivas, captando el deterioro progresivo de la percepción pública sobre el turismo y la vivienda en los últimos años.
1.2. Ficha Técnica y Robustez Metodológica
Para fundamentar cualquier análisis político serio, es imperativo validar la solidez de los datos de partida. El SbC-8 presenta una arquitectura metodológica diseñada para garantizar la representatividad en un territorio geográficamente disperso y demográficamente desigual.
- Universo y Muestra: El estudio abarca a la población residente en la Comunidad Autónoma de Canarias, de ambos sexos y mayores de 18 años. Se han realizado un total de 1.511 entrevistas efectivas, un volumen muestral que otorga un alto grado de confianza estadística al conjunto regional y permite desagregaciones significativas.
- Diseño Muestral Polietápico: La complejidad del archipiélago exige un diseño sofisticado.
- Primera Etapa: Se aplicó una distribución no proporcional entre las islas. Esto es fundamental desde una óptica democrática y territorial, ya que evita que las realidades de Tenerife y Gran Canaria invisibilicen las problemáticas específicas de Lanzarote, Fuerteventura, La Palma, La Gomera y El Hierro.
- Segunda Etapa: Dentro de cada isla, se estratificó proporcionalmente por municipios, asegurando que tanto las zonas turísticas costeras como las medianías rurales estuvieran representadas.
- Ponderación: Para corregir las desviaciones del diseño no proporcional, se aplicaron coeficientes de ponderación ex post basados en el peso real poblacional. Esto asegura que los datos totales («Total Canarias») sean un reflejo fiel de la demografía del archipiélago.
- Trabajo de Campo: La recolección de datos se llevó a cabo entre octubre y noviembre de 2025, un momento temporal clave que captura el estado de ánimo social tras la recuperación post-pandémica y en pleno debate sobre la saturación turística.
Esta solidez técnica convierte al Sociobarómetro en un espejo ineludible. Lo que muestra no son anécdotas, sino la estructura ósea de la desigualdad y el malestar en Canarias.

2. La Disonancia Cognitiva: Macroeconómía vs. Economía de los Hogares
El primer bloque del estudio revela una contradicción sistémica que define el capitalismo canario contemporáneo: la desconexión absoluta entre la percepción del desempeño económico del territorio y la realidad material de las familias que lo habitan. Esta brecha es el terreno fértil donde germina la desigualdad.
2.1. El Espejismo de la Recuperación Insular
Al interrogar a la ciudadanía sobre la situación económica general de su isla, los resultados parecen, a primera vista, moderadamente optimistas. Un 46,0% de los encuestados califica la situación económica de su isla como «Muy buena» o «Buena», superando ampliamente al 15,2% que la considera «Mala» o «Muy mala». Sin embargo, esta cifra encierra trampas analíticas profundas.
La percepción de bonanza macroeconómica no es uniforme; está profundamente condicionada por la intensidad de la explotación turística de cada territorio.
| Isla | Valoración Positiva (Muy Buena/Buena) | Valoración Negativa (Mala/Muy Mala) | Regular |
| Lanzarote | 67,5% | 9,4% | 23,1% |
| Fuerteventura | 60,8% | 11,7% | 27,5% |
| Gran Canaria | 53,6% | 13,4% | 31,1% |
| Tenerife | 51,4% | 15,2% | 32,8% |
| La Palma | 45,1% | 29,2% | 25,3% |
| El Hierro | 46,0% | 25,3% | 24,0% |
| La Gomera | 44,9% | 17,1% | 37,4% |
Tabla 1: Percepción de la situación económica de la isla por territorio.
Los datos de la Tabla 1 evidencian una correlación directa: las islas con mayor penetración del capital turístico (Lanzarote y Fuerteventura) proyectan una imagen de éxito económico más robusta. En Lanzarote, casi el 68% de la población percibe que a la isla «le va bien». En contraste, islas como La Palma, aún cicatrizando las heridas del volcán y con un modelo económico más diversificado pero frágil, muestran un pesimismo estructural con casi un 30% de valoraciones negativas.
Sin embargo, este optimismo en las islas capitalinas y orientales es un espejismo de PIB. La ciudadanía reconoce que hay dinero moviéndose en la isla —los hoteles están llenos, los aeropuertos colapsados—, pero, como veremos a continuación, reconoce implícitamente que ese dinero no les pertenece. Es el reconocimiento de la riqueza ajena.
2.2. La Realidad Material de los Hogares: Precariedad Estructural
Cuando el foco de la encuesta desciende desde la abstracción de «la economía de la isla» a la realidad tangible de «la economía del hogar», el escenario cambia drásticamente. La supuesta bonanza se disipa, revelando la fragilidad de las economías domésticas.
Aunque un 52,0% califica su situación familiar como buena, un 35,3% se refugia en la respuesta «Regular» y un 12,4% admite estar en una situación «Mala» o «Muy mala». La categoría «Regular» en sociología de la pobreza a menudo enmascara situaciones de vulnerabilidad, donde la ausencia de crisis aguda no implica bienestar, sino supervivencia al límite.
El indicador más lacerante es la capacidad para llegar a fin de mes. Los datos del SbC-8 son un acta de acusación contra el modelo distributivo canario:
- Con dificultades: 30,3%.
- Llega «más o menos» (justo): 33,2%.
- Con facilidad: 36,3%.
Esto implica que el 63,5% de las familias canarias vive en una economía de subsistencia, sin capacidad de ahorro y a una factura imprevista de la exclusión social. En un contexto de récords turísticos históricos, que dos tercios de la población vivan al día demuestra que el mecanismo de redistribución está roto. El «efecto derrame» (trickle-down) es inexistente; la riqueza se acumula en las rentas del capital y no fluye hacia las rentas del trabajo.
Análisis por Edad: La Desesperanza Juvenil
El análisis demográfico añade una capa de urgencia generacional. Los jóvenes no solo son los más precarios, sino los más conscientes de la estafa intergeneracional. Mientras que las generaciones mayores (Baby Boomers, Silenciosa) tienden a tener situaciones más consolidadas (a menudo por la propiedad de vivienda adquirida en décadas anteriores), la Generación Z y los Millennials enfrentan un mercado laboral que combina alta temporalidad con salarios devaluados por la inflación turística.
2.3. El Mapa de las Urgencias Sociales: Sanidad, Economía y Vivienda
La encuesta identifica los problemas que la ciudadanía considera más urgentes a nivel personal. Este ranking es un mapa de las fallas del Estado del Bienestar en Canarias:
- Sanidad y servicios sociosanitarios (23,2%): La percepción del deterioro de la sanidad pública es transversal. Años de privatizaciones encubiertas y falta de inversión han llevado al sistema al límite, y la ciudadanía lo siente como la principal amenaza a su seguridad vital.1
- Economía (22,8%): La incertidumbre generalizada.
- Vivienda y alquileres (19,5%): Este problema ha escalado posiciones vertiginosamente. Ya no es un problema sectorial, sino una emergencia social que compite en gravedad con la salud.
- Inflación (14,3%): El coste de la vida en una región ultraperiférica dependiente de importaciones y con precios tensionados por la demanda turística.
Es fundamental destacar el contraste con la «Inmigración». Aunque a nivel general de Canarias se menciona como el primer problema (32,8%) —fruto de la intensa exposición mediática y política—, cuando se pregunta por lo que afecta personalmente a las familias, cae al 7,6%. Esto demuestra que la supuesta crisis migratoria es, en gran medida, una construcción mediática, mientras que la crisis de vivienda y sanidad es una experiencia material directa y dolorosa.
3. El Monográfico sobre Turismo: El Fin del Consenso y la Fractura Social
El bloque monográfico del SbC-8 constituye el núcleo político del informe. Históricamente, el turismo en Canarias gozó de una hegemonía cultural inquebrantable; cuestionarlo era tabú. Los datos de 2025 certifican que ese consenso ha muerto. La sociedad canaria no solo cuestiona el turismo: lo impugna como modelo totalizador.
3.1. Preocupación y Dependencia: La Trampa del Monocultivo
El nivel de ansiedad social respecto al turismo es altísimo. Un 78,9% de la población se muestra «Muy preocupada» (42,5%) o «Bastante preocupada» (36,4%) por el devenir de la actividad turística. Esta preocupación no es por la falta de turismo, sino por su impacto.
Existe una consciencia clara de la dependencia: el 87,2% reconoce que el turismo es importante para la economía de su isla. Sin embargo, esta dependencia se vive como una condena, no como una oportunidad. El dato clave para entender esto es la desvinculación laboral:
- Solo el 13,6% de los encuestados trabaja directamente en el sector turístico.
- Al analizar la unidad familiar, el 84,1% de los hogares declara que ningún miembro trabaja en turismo.
Este hallazgo es devastador para el discurso del lobby hotelero. Si el 84% de los hogares no recibe ingresos laborales directos del turismo, pero sufre el 100% de sus externalidades negativas (tráfico, precios, saturación, consumo de agua), la base material para el rechazo social es inmensa. El turismo privatiza beneficios en una minoría empresarial y laboral, mientras socializa costes a la totalidad de la población.
3.2. La Saturación: «Excesiva» como Nueva Normalidad
La percepción de la capacidad de carga es el indicador donde la ruptura es más evidente. El 58,0% de los canarios afirma que la cantidad de turistas que recibe su isla es «Excesiva». Solo un 23,0% la considera «Apropiada».
El desglose territorial 1 muestra que la saturación es una sensación asimétrica pero mayoritaria en las grandes islas:
| Isla | Percepción de «Excesiva» Cantidad de Turistas |
| Tenerife | 69,0% |
| Gran Canaria | 58,8% |
| Lanzarote | 53,2% |
| Fuerteventura | 50,5% |
| La Gomera | 45,9% |
| La Palma | 41,2% |
| El Hierro | 31,0% |
Tabla 2: Percepción de saturación turística por isla.
Tenerife se erige como el epicentro del malestar, rozando el 70% de rechazo a la masificación. Incluso en islas «tranquilas» como La Palma, el sentimiento de exceso supera el 40%. Solo El Hierro mantiene una percepción mayoritariamente «Apropiada» o «Insuficiente», reflejando su estadio temprano en el ciclo de vida del destino turístico.
3.3. El Perfil del Turista y el Clasismo del Modelo
Al indagar en qué tipo de turismo sobra, la ciudadanía apunta directamente al modelo low-cost y al extractivismo del «todo incluido»:
- Turistas con todo incluido / bajo gasto (24,2%): La crítica principal no es xenófoba, sino económica. Se rechaza al turista que consume territorio sin dejar retorno en la economía local dispersa.
- Todos los turistas (14,4%): Un núcleo duro de enmienda a la totalidad está creciendo.
- Turismo masivo / saturación (13,3%): El rechazo a la aglomeración física.
Es notable que nacionalidades específicas como Británicos (8,3%) y Alemanes (5,9%) aparezcan señaladas. Esto no debe leerse solo en clave nacional, sino de comportamiento: son los mercados emisores asociados históricamente a la turoperación masiva y al consumo de alcohol, lo que conecta con la percepción de inseguridad y ruido.

4. Balance de Externalidades: Un Juicio Sumario al Modelo
El SbC-8 permite construir un balance de «Pérdidas y Ganancias» desde la óptica ciudadana. El resultado es un saldo social negativo que justifica la intervención pública inmediata.
4.1. Los Mitos del Empleo y la Riqueza: Cuestionados
El turismo mantiene su legitimidad precaria basándose en la generación de actividad económica. La ciudadanía reconoce efectos positivos en:
- Creación de empleo: 75,9% positivo.
- Actividades culturales y de ocio: 70,0% positivo.
- Generación de riqueza: 63,6% positivo.
Sin embargo, este reconocimiento viene acompañado de un asterisco crítico gigantesco. Al profundizar con preguntas de control, el relato se desmorona:
- El 68,7% está de acuerdo en que «la mayor parte de la riqueza que genera el turismo en Canarias beneficia a empresas que son de fuera». Esta es una toma de conciencia anticolonial económica: Canarias como solar de extracción de rentas para multinacionales y fondos de inversión.
- El 60,8% cree que los puestos de trabajo son ocupados mayoritariamente por inmigrantes. Más allá de interpretaciones nativistas, esto refleja una realidad de dumping social: la importación de mano de obra para sostener salarios que la población local, asfixiada por el coste de la vida, no puede aceptar.
- El 52,8% no está de acuerdo en que «las mujeres consiguen mejores trabajos que los hombres en el turismo», evidenciando la persistencia de la brecha de género y la segregación ocupacional (las «kelys» frente a puestos directivos masculinos).
4.2. Los Costes Devastadores: Vivienda, Vida y Territorio
Donde el modelo turístico pierde toda legitimidad es en su impacto sobre los derechos fundamentales y los bienes comunes. La ciudadanía identifica efectos NEGATIVOS masivos en áreas críticas:
- Disponibilidad de viviendas asequibles: Un abrumador 58,0% afirma que el turismo tiene un efecto negativo, frente a un exiguo 31,4% que ve algún efecto positivo. El turismo es visto como el depredador natural del derecho a la vivienda.
- Coste de la vida: Un 53,2% señala un impacto negativo. La inflación turística expulsa a los residentes del consumo básico.
- Seguridad ciudadana: El 46,9% percibe un impacto negativo, superando al 34,7% positivo.
- Servicios Públicos (Sanidad/Transporte): El 46,0% ve un efecto negativo. La población local siente que compite en desventaja por infraestructuras saturadas por la población flotante.
- Medio Ambiente: Un 44,4% ve efectos negativos frente a un 40,6% positivos. El discurso del «turismo sostenible» no cala ante la evidencia visual del deterioro paisajístico y ambiental.
Análisis de Clase: Estos datos demuestran que el crecimiento turístico en Canarias opera como un mecanismo de empobrecimiento relativo. Si el PIB turístico crece, pero el acceso a la vivienda y a la cesta de la compra se hace imposible, el modelo es funcional para la acumulación de capital pero disfuncional para la reproducción de la vida.
4.3. Precios y Gasto: La Sensación de Estafa
La percepción sobre la relación calidad-precio del turismo recibido refuerza la idea de un modelo low-cost extractivo.
- El 34,6% cree que los precios que paga el turista son «Altos», pero un significativo 23,4% piensa que son «Bajos» o «Muy bajos».
- Más revelador es que el 29,1% cree que los turistas gastan «Poco» o «Muy poco» en la isla.
Esto sugiere que la población percibe que estamos «malvendiendo» el territorio. Se consumen recursos finitos (suelo, agua, energía) a precios de saldo, dejando un margen de beneficio exiguo que no compensa los costes ecológicos y sociales.
5. El Alquiler Vacacional (VV): El Motor de la Desigualdad y la Gentrificación
El Sociobarómetro acierta al dedicar un bloque específico al Alquiler Vacacional, diferenciándolo de la planta hotelera tradicional. Los datos identifican a la VV como el vector más agresivo de desigualdad y fractura social en el momento actual.
5.1. La Culpabilidad en la Crisis de Vivienda
La ciudadanía establece una relación causal directa e incontestable entre la proliferación de VVs y la emergencia habitacional:
- Inflación de Alquileres: Un 86,4% de los encuestados está «Muy de acuerdo» o «De acuerdo» en que donde se implanta el alquiler vacacional, aumentan mucho los precios de los alquileres.
- Escasez de Oferta: Un 85,2% coincide en que la VV hace más difícil encontrar vivienda para residir.
No existe debate social al respecto. La narrativa de los lobbies de la VV sobre la «libre competencia» o la «propiedad privada» choca frontalmente con la experiencia vital de la mayoría social, que ve cómo el parque de vivienda residencial es canibalizado por el uso turístico especulativo.
5.2. Destrucción del Tejido Comunitario
Más allá de la economía, la VV es percibida como un agente disolvente de la comunidad:
- Expulsión de Vecinos (Gentrificación): Un 71,4% está de acuerdo en que provoca la expulsión de los residentes habituales del barrio.1
- Pérdida de Calidad de Vida: Un 76,1% señala la pérdida de tranquilidad.
- Conflictividad Vecinal: Un 73,6% asocia la VV a un deterioro de la convivencia ciudadana (ruidos, entradas y salidas constantes, inseguridad).
Frente a estos costes sociales masivos, los supuestos beneficios «democratizadores» son rechazados. Solo un exiguo 13,5% está «Muy de acuerdo» con la idea de que la VV reparte mejor los beneficios del turismo.1 El mito de la «economía colaborativa» ha caído; lo que queda es la realidad de una actividad rentista que precariza la vida barrial.
5.3. El Clamor por la Regulación y la Justicia Fiscal
La demanda de intervención del Estado es un grito unánime en los datos:
- Regulación Estricta: El 43,4% opina que «hace falta regularlo mejor» y un 20,8% adopta la postura más dura: «se debe prohibir en los edificios con vecinos». Sumados, un 64,2% exige un cambio drástico en el laissez-faire actual. Solo un 20,6% defiende el status quo.
- Responsabilidad Institucional: El 40,6% señala al Gobierno de Canarias como el principal responsable de regular, seguido del Gobierno de España (28,2%). Esto coloca una presión inmensa sobre el ejecutivo autonómico: la inacción tiene un coste político directo.
- Fraude Fiscal: Existe una percepción generalizada de injusticia contributiva. El 35,7% cree que los propietarios de VV «No» pagan los impuestos que les corresponden, y un 27,3% cree que «Algunos sí y algunos no». La VV se percibe no solo como molesta, sino como insolidaria fiscalmente.

6. La «Turismofobia»: Deconstruyendo la Narrativa del Odio
El informe aborda valientemente la cuestión del rechazo al turista, un fenómeno a menudo etiquetado peyorativamente como «turismofobia» por los medios conservadores para deslegitimar la protesta social.
6.1. ¿Existe Rechazo Real?
A la pregunta de si existe rechazo hacia los turistas en la isla:
- Sí, mucho/bastante: 14,3%.
- Solo en algunos casos: 26,2%.
- No, al contrario/da igual: 51,9%.
Aunque la mayoría (51,9%) mantiene la tradicional hospitalidad canaria, el hecho de que un 40,5% de la población perciba ya algún grado de hostilidad o rechazo es una señal de alarma roja. El contrato de convivencia se está rompiendo.
6.2. El Objeto del Rechazo: Comportamiento, no Origen
Es crucial destacar que el rechazo no es esencialista ni xenófobo. No se odia al «otro», se rechaza una forma de actuar. Los tipos de turistas que generan más rechazo son:
- Turistas ruidosos / irrespetuosos (19,9%).
- Británicos (14,0%) (asociados en el imaginario colectivo al turismo de excesos).
- Turistas de borrachera (10,5%).
- Turistas de baja calidad / bajo gasto (8,8%).
Esta jerarquía demuestra que la mal llamada «turismofobia» es, en realidad, una demanda de respeto. Es la reacción de una sociedad que se siente invadida en su espacio vital por comportamientos que degradan la convivencia.
7. Análisis Interseccional y Político: Quiénes son los Críticos
Para entender la profundidad sociológica de estos datos, es necesario cruzar las variables generales con los datos de segmentación demográfica y política aportados en los anexos.
7.1. La Brecha Generacional: La Rebelión de los Jóvenes
Los datos por edad revelan una fractura generacional profunda. Los jóvenes (18-34 años) son sistemáticamente más pesimistas y críticos que la generación del Baby Boom.
- La Generación Z muestra las tasas más altas de preocupación por el acceso a la vivienda y la precariedad laboral vinculada al turismo.
- Mientras los mayores de 65 años tienden a valorar mejor la situación económica insular (refugiados en pensiones y propiedad inmobiliaria), los jóvenes, que sufren la exclusión del mercado de alquiler provocada por la VV, son el motor del descontento.
7.2. El Voto y la Ideología: Un Consenso Transversal con Matices
El análisis por recuerdo de voto es fascinante porque rompe esquemas simplistas.
- La Izquierda (PSOE, Unidas Sí Podemos, Nueva Canarias, Drago): Sus votantes presentan las tasas más altas de rechazo a la saturación turística, a la VV y una mayor conciencia sobre la fuga de beneficios y el impacto ambiental. Son la base natural para políticas de decrecimiento.
- El Nacionalismo Conservador (Coalición Canaria): Aquí reside la paradoja. Aunque CC gestiona el modelo desarrollista, una parte significativa de su base electoral expresa una fuerte preocupación por la «pérdida de identidad» y el «sabor tradicional» de las islas (un 36,2% de acuerdo global con esta pérdida). Esto indica una tensión interna en el nacionalismo canario entre su élite empresarial y su base popular identitaria.
- La Derecha Españolista (PP, VOX): Tienden a ser más favorables a la libertad de mercado y menos críticos con la VV, pero incluso en estos sectores, la preocupación por la «seguridad ciudadana» y el «deterioro de la convivencia» en zonas turísticas es elevada.
Esto sugiere que una propuesta política centrada en la «protección del territorio y la vivienda» tiene potencial para construir una mayoría social transversal que supere la división clásica izquierda-derecha.
7.3. Nivel Educativo y Conciencia Crítica
Los datos cruzados por nivel de estudios muestran que a mayor nivel educativo, mayor es la percepción crítica sobre los impactos negativos del turismo (medio ambiente, fuga de capitales) y mayor el rechazo al modelo de masas. Sin embargo, el sufrimiento material (llegar a fin de mes, acceso a vivienda) golpea con más fuerza a los niveles educativos más bajos, creando una alianza objetiva de intereses entre la clase trabajadora precarizada y las clases medias intelectuales.
8. Conclusiones y Hoja de Ruta Progresista
El Sociobarómetro de Canarias 2025 (SbC-8) es un documento histórico. No es una encuesta más; es el certificado de defunción del consenso social sobre el modelo de «sol y playa» intensivo. Los datos desautorizan cualquier intento de continuidad inercial o de simple «maquillaje verde» de las políticas actuales.
Conclusiones Principales
- Saturación Sistémica: La mayoría social (58%) ha dictado sentencia: Canarias está llena. El crecimiento cuantitativo de turistas ya no se traduce en bienestar, sino en malestar social. Se ha superado la capacidad de carga social del archipiélago.
- La Vivienda como Zona Cero: La Vivienda Vacacional es identificada casi unánimemente (86%) como el factor distorsionador que impide el derecho a la vivienda. Es el mecanismo mediante el cual el turismo devora la ciudad y expulsa a sus habitantes.
- Desigualdad Estructural: La paradoja de una economía insular percibida como «buena» (por las cifras macro) coexistiendo con hogares en situación «regular/mala» evidencia un fracaso distributivo total. El turismo funciona como una economía de enclave.
- Conciencia Anticolonial: La ciudadanía sabe que los beneficios se fugan (68,7% de acuerdo) y que el empleo es precario. Canarias pone el paisaje y el trabajo; otros se llevan la plusvalía.
- Exigencia de Estado: Frente a la desregulación neoliberal, la sociedad reclama intervención pública: prohibiciones, regulaciones y control.
Hacia un Nuevo Modelo: Propuestas Basadas en la Evidencia
Desde una perspectiva progresista, estos datos legitiman un giro copernicano en las políticas públicas canarias:
- Decrecimiento Turístico Planificado: No como eslogan, sino como política pública. Moratoria absoluta a nuevas camas turísticas y planes de reconversión para reducir la planta alojativa obsoleta, priorizando la recuperación de suelo para uso residencial o natural.
- Blindaje del Derecho a la Vivienda: Declaración de todas las islas turísticas como «zonas tensionadas». Prohibición de facto del uso turístico en viviendas residenciales (VV) en zonas urbanas, devolviendo esos inmuebles al mercado de alquiler de larga temporada.
- Ecotasa Finalista y Redistributiva: Implementación de una tasa turística no simbólica, sino con capacidad recaudatoria real, destinada exclusivamente a la regeneración ambiental y a la construcción de vivienda pública.
- Ley de Residencia: Abrir el debate sobre la limitación de compra de vivienda a no residentes para frenar la especulación foránea, una demanda que los datos de «saturación» y «precios» avalan implícitamente.
- Diversificación Económica Real: Utilizar la fiscalidad para desincentivar la inversión pasiva en turismo/inmobiliario y canalizar el ahorro hacia sectores de soberanía (energía renovable, agricultura, economía del conocimiento).
El pueblo canario ha hablado a través de los datos del SbC-8. Su mensaje es claro: quieren vivir en sus islas con dignidad, no ser figurantes precarios en el parque temático de Europa. La política tiene ahora la obligación de obedecer a esta nueva mayoría social.



















